Volver a clases cambia los días de toda la familia. Regresan los horarios, las mañanas más temprano, las mochilas, los trayectos, las tareas y las actividades después de la escuela.
Después de las vacaciones, la rutina se va acomodando poco a poco. Empezar por algunas cosas sencillas puede hacer que las primeras semanas se sientan mucho más fáciles.
Dormir a horarios más constantes, organizar las comidas, dejar algunas cosas listas desde la noche anterior o hacer espacio para moverse son pequeños cambios que ayudan a darle nuevamente estructura al día.
Empieza por lo que hoy puede hacer más sencillo el día de tu familia y deja que la rutina tome forma poco a poco.
1. Empieza por recuperar el horario de sueño
Durante las vacaciones, la hora de dormir suele cambiar. Unos días antes de volver a clases, empezar a acostarse y levantarse un poco más temprano puede hacer más sencilla la transición al horario escolar.
También ayuda recuperar una rutina para cerrar el día: bajar el ritmo, dejar las pantallas a un lado y mantener una hora similar para ir a la cama.
Como referencia, los niños de 6 a 12 años necesitan entre 9 y 12 horas de sueño al día. Para los adolescentes de 13 a 18 años, la recomendación es de 8 a 10 horas.1
Cada familia tiene horarios distintos. Lo importante es darle al descanso el tiempo que necesita dentro de la rutina.
2. Vuelve a darle orden a las comidas
Con las clases también regresan los desayunos temprano, los refrigerios para la escuela y las comidas con horarios más definidos.
Pensar algunas opciones con anticipación puede hacer las mañanas mucho más sencillas. Dejar parte del desayuno preparado, elegir algunos refrigerios para la semana o tener lista la botella de agua son pequeñas cosas que evitan tener que decidir todo al mismo tiempo.
Los niños también pueden participar. Dependiendo de su edad, pueden elegir entre algunas opciones, preparar su botella o ayudar a organizar lo que llevarán al día siguiente.
La idea es encontrar una forma de comer bien que también funcione en los días con escuela, trabajo, tráfico y actividades.
Cuando existen alergias, restricciones o necesidades específicas de alimentación, la recomendación debe revisarse con un profesional de la salud.
3. Deja un poco menos para la mañana
Hay mañanas en las que cinco minutos hacen una gran diferencia.
Dejar lista la ropa, revisar la mochila, confirmar qué materiales necesitan y preparar algunas cosas desde la noche anterior ayuda a empezar el día con menos pendientes.
Para los niños más pequeños puede funcionar una lista sencilla con lo que tienen que hacer antes de salir. Los mayores pueden comenzar a hacerse responsables de preparar parte de sus cosas.
No se trata de tener todo perfectamente organizado. Se trata de resolver antes lo que puede resolverse antes.
4. Haz espacio para moverse
Volver a clases también significa volver a pasar más tiempo sentado: en el salón, en los trayectos o haciendo tarea.
Por eso vale la pena dejar espacio para moverse. Para niños y adolescentes de 6 a 17 años, la recomendación general es realizar 60 minutos o más de actividad física moderada a vigorosa al día.2
Y moverse puede tomar muchas formas. Caminar, andar en bicicleta, jugar en el parque, bailar, correr o practicar algún deporte cuentan. Lo importante es encontrar actividades adecuadas para su edad y, sobre todo, que disfruten.
La actividad física puede formar parte del día sin convertir la agenda en una lista más larga de pendientes.
5. Vuelve a lo básico con la higiene
Regresar a la escuela significa volver a compartir salones, materiales y muchas horas con otras personas.
Lavarse las manos y cubrirse al toser o estornudar son medidas cotidianas que ayudan a reducir la propagación de infecciones en los espacios escolares.3
También es útil que los niños sepan a quién acudir si empiezan a sentirse mal durante el día y que en casa conozcan las indicaciones de la escuela cuando hay alguna enfermedad.
Ante síntomas o dudas sobre la salud de un niño, lo indicado es consultar a un profesional de la salud.
6. Dale espacio a lo que sienten
Cada nuevo ciclo trae algo distinto: un maestro nuevo, otros compañeros, materias diferentes o volver a separarse de casa después de las vacaciones.
Para algunos niños el regreso es emocionante. Otros necesitan un poco más de tiempo.
Hablar sobre lo que viene, explicar cómo serán los primeros días y escuchar sus dudas puede ayudar a hacer la transición más sencilla. La American Academy of Pediatrics también recomienda recuperar las rutinas de sueño y anticipar algunos aspectos del regreso antes de que empiece el ciclo.4
También vale la pena observar: cómo llega de la escuela, si está descansando bien, si necesita más tiempo libre por la tarde o si hay algo que le preocupa.
Cada niño se adapta a su manera. Si la preocupación o el malestar son intensos o se mantienen con el paso de las semanas, conviene buscar orientación profesional.
7. Elige hábitos que puedan quedarse
Cuando empieza un nuevo ciclo es fácil querer cambiar muchas cosas al mismo tiempo. Puede ser más sencillo empezar con una o dos.
Dormir a una hora más constante. Preparar la mochila por la noche. Dejar un espacio para moverse. Organizar con tiempo lo que necesitarán al día siguiente.
Cuando una acción encuentra un lugar claro dentro del día, repetirla se vuelve más sencillo.
La misma idea puede aplicarse al Omega-3. Si ya forma parte de la alimentación de tu familia, el regreso a clases puede ser un buen momento para volver a darle un espacio dentro de la rutina, siempre siguiendo la porción y las indicaciones de cada presentación.
Si estás empezando a explorar opciones para niños, conviene revisar la edad indicada, la porción y la composición antes de elegir. En Omega-3 para niños: qué revisar antes de elegir una presentación infantil puedes conocer los puntos principales.
- Ajusta poco a poco el sueño.
- Piensa desayunos y refrigerios.
- Deja mochila y ropa listas.
- Recupera movimiento e higiene.
- Observa cómo llegan a casa.
- No llenes todas las tardes.
- Ajusta lo que no esté funcionando.
- Conserva sólo lo que sí cabe en el día.
- Deja que la rutina tome forma.
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Conoce las presentaciones de Lýsi para niños y adultos y revisa la información de cada etiqueta antes de elegir.
Una nueva rutina se construye poco a poco
Los primeros días de clases también sirven para descubrir qué funciona mejor para cada familia.
Quizá acostarse un poco antes hace las mañanas más fáciles. Tal vez dejar la mochila lista ayuda más que levantarse antes. O reservar una tarde sin actividades permite descansar mejor después de una semana llena.
Cada familia encontrará su propia forma. Empieza por los cambios que hagan más sencillo el día y deja que la rutina vaya tomando forma con el tiempo.
A veces, una pequeña decisión es suficiente para empezar.
Nota: Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la orientación de un profesional de la salud. Las necesidades de sueño, alimentación, actividad física y cualquier decisión relacionada con Omega-3 deben considerar la edad y las necesidades particulares de cada persona.
Fuentes
- CDC. About Sleep. Recomendaciones de horas de sueño por edad.
- CDC. Physical Activity Guidelines for School-Aged Children and Adolescents.
- CDC. Everyday Actions for Schools to Prevent and Control the Spread of Infections.
- HealthyChildren.org. Consejos para un regreso exitoso de sus hijos a la escuela.